Vulnerabilidades de la industria del transporte respecto de las cargas desde y hacia Irán y la RPDC

El análisis del incumplimiento de las sanciones contra la RPDC y las restricciones para Irán revela ciertas características de elevados riesgos relacionados con la geografía de los dos países y las características de los buques marítimos y las aeronaves.

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Corea del Norte (RPDC) tiene una infraestructura relativamente moderada para el transporte marítimo, aéreo y terrestre. Existen cerca de veinte aeropuertos civiles y militares con pistas de aterrizaje adecuadas para aeronaves grandes y siete puertos marítimos con una profundidad de anclaje de diez o más metros (que cumplen con uno de los requisitos de los puertos de aguas profundas, es decir, para alojar buques de carga grandes, completamente cargados). Rusia y China son dos países vecinos con los que Corea del Norte mantiene relaciones políticas y económicas, mientras que con Corea del Sur, su tercer vecino directo, las relaciones generalmente fluctúan entre tensas y hostiles.

Irán, por su parte, está conectada a sus vecinos por medio de una red avanzada de varios cientos de aeropuertos y docenas de puertos marítimos, además de múltiples conexiones por carretera. De hecho, los vínculos de Irán con el mundo externo son tan complejos que es inútil considerar un esquema de monitoreo de sanciones convencional mediante inspecciones físicas y vigilancia aérea, marítima o terrestre. Sus vecinos inmediatos son Armenia, Azerbaiyán, Turkmenistán, Afganistán, Pakistán, Iraq, Turquía y Kuwait, y los Emiratos Árabes Unidos y otros estados del Golfo están solo a una corta distancia por aire o mar.

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A pesar de dichas discrepancias en la geografía, los intentos de entrega de suministros de proliferación ilegales y otros artículos embargados desde y hacia la RPDC e Irán han revelado una cantidad de vulnerabilidades similares en los sistemas de transporte internacionales. Los siguientes criterios se aplican a los vehículos marítimos o aéreos, sus propietarios y operadores.

Para asegurar el cumplimiento total de las sanciones de la ONU, se recomienda considerar los siguientes puntos en cualquier esfuerzo de cumplimiento y diligencia debida. No necesariamente se debe aceptar una combinación de resultados inconclusos o signos de alarma como evidencia de una violación de una sanción, sino que debe tratarse como una advertencia que requiere una investigación adicional:

  • Destinos, puertos de trasbordo o uso de zonas de libre comercio.
  • Cumplimiento de las políticas oficiales por parte de la Organización Marítima Internacional o la Organización de Aviación Civil Internacional respecto de la identificación y matriculación de buques marítimos o aéreos.
  • Antecedentes de violaciones de las normas internacionales de seguridad.
  • Discrepancias con los registros nacionales.
  • Tipo, mantenimiento y tripulaciones de buques marítimos o aeronaves.
  • Distinciones entre vuelos chárter programados regularmente respecto de aquellos de uso especial, ya que los vuelos chárter no programados tienden a representar un mayor riesgo.
  • Ruta, incluyendo paradas programadas y no programadas, y selección de ciertos aeropuertos o puertos marítimos para transferencias o destino.